Cueca del Norte

Cueca Criolla

Cueca Campesina

Cueca Valseada

Cueca Larga

Cueca Cómica

Cueca Robada

Cueca Porteña

Cueca Chilota

 

 

 

En Chile no existía un baile oficial que nos representara, pero el 18 de Septiembre de 1979, según Decreto No 23 se determinó que la Cueca sea la Danza Nacional de Chile.

 

En Chile se baila la Cueca, aproximadamente desde 1824. En los salones de música (casa de canto) se ejecutaba con arpas y guitarras, y en el campo se armaban tabladillos especiales para los bailarines, acompañados de guitarras y canto. Algunos folcloristas dan una explicación de tipo zoomórfico al origen y al nombre de la danza, derivándolo de "clueca", creyendo ver en nuestro baile una imitación de los movimientos de una polla requerida por el gallo. El baile de hombre equivaldría a la rueda y al entusiasmo que pone el bípedo alado en su lucha amorosa y explicaría, además, el aire defensivo de la polla, que se ve en la dama. En cuanto a su origen, no se ha llegado a nada concreto, pero existen tres teorías que son dignas de mencionarse:
Las que sostienen origen negro (africano);
Las que sostienen origen indígena, y
Las que sostienen origen europeo (español).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Cueca es un baile fiesta, los contertulios llevan en gran parte la responsabilidad de la alegría, mientras la cantora, la guitarra y el arpa rasgan, comienza el acompañamiento de golpes acompasados, el tamborileo sobre la caja de la guitarra o el arpa. El huaso avanza hacia la joven que más le agrada y le ofrece el brazo, ella se levanta, acompañándolo en un breve paseo a lo largo de la sala. Terminado el paseo se colocan frente a frente, pañuelo en mano, y empieza el baile animado por la concurrencia. Los pasos iniciales son muy medidos, tranquilos, vacilantes. Los pañuelos se mueven suavemente y surgiendo el giro insinuante de la Cueca, el huaso persigue a la china que le huye, y empleando el pañuelo como si fuera un suave lazo, la rodea sin tocarla y la trae porfiadamente a su lado. Ella se le acerca con elegancia y coquetería levantando ligeramente la falda con la mano izquierda, mientras que con la derecha mueve con gracia el pañuelo y huye nuevamente. El huaso comienza el zapateo y suele parecer una competencia de habilidades consigo mismo hasta que llega la última vuelta y el abrazo y rodilla en tierra.